lunes, 3 de diciembre de 2018

Biografía de los patriarcas hebreos: Abraham e Isaac.

Se sabe que el judaísmo nació hace alrededor de 4.000 años atrás. Según la Biblia, el padre de todos los hebreos modernos es un personaje conocido simplemente como Abraham ( también llamado Avraham en hebreo, o Ibrahim, en árabe). Abraham nació al parecer en la ciudad de Ur Kasdim, mejor conocida como Ur de los Caldeos.
Según el relato bíblico, su padre, Taré, era de la décima generación desde Noé, a través de Sem, y sus hijos fueron Abraham, Nacor y Harán. Este último, cuyo hijo fue Lot, murió en su ciudad natal. Luego, Abraham se casó con Sara, su media hermana, quien era estéril. Tras estos eventos, Taré se trasladó hacia Canán junto a Abraham, Sara, y Lot, para asentarse en Jarán, Mesopotamia, donde Taré murió a los 205 años de edad. Tras la muerte de Taré, y según relata Génesis 12, cuando Abraham contaba ya 75 años, Dios le ordenó abandonar su tierra e ir "al país que Yo te indicaré", donde convertiría a Abraham y su descendencia en un gran pueblo.
Es así como Abraham, Sara y Lot se trasladan de Jarán hasta Canaán con todo lo que pudieron llevar. Allí, en el encinar de Siquem, HaShem le dio a Abraham tierra a el y su posteridad. Abraham construyó, entonces, un altar dedicado a Dios y continuó su viaje por el desierto de Neguev.

La tradición judía, por su parte, hace algunas adiciones a esta historia. Según algunas fuentes, Taré era nada mas y nada menos que un vendedor de ídolos. Un "santero" de la Antiguedad.
Cuenta el Talmud que, en una ocasión, Abraham tuvo una suerte de inquietud espiritual que le llevó a buscar a una deidad suprema, hacedora de todo. Dicen los judíos que, en primer lugar, vio en el Sol al creador supremo. Y adoró al Sol durante todo el día, mas cuando este se ocultó, y vio Abraham que su ídolo era desplazado, concluyó que la Luna debía ser el dios que buscaba. Y adoró a la Luna durante toda la noche, hasta que esta fue también, naturalmente, desplazada. Así es como el primer padre de Israel concluyó que debía haber algo mas. Porque es un ciclo. Y es así como decidió, "voy a adorar a Aquél que hace que esto pase". Y este es, querido lector, el comienzo del monoteísmo según muchos judíos. La historia con frecuencia se usa como ejemplo de conversión de un pagano al monoteismo. Y es que enseñan también los rabinos que es mayor la recompensa para un pagano convertido que para un monoteísta de toda la vida.

El caso es que de Neguev Abraham viajo a Egipto. Y es aquí donde al parecer nota que su mujer es hermosa a los ojos de los hombres. En efecto: Los príncipes de Egipto empiezan a codiciarla, con lo que Abraham le dice que se presente como su hermana y no como su esposa, ya que podrían ser asesinados. Es aquí donde el mismísimo faraón de Egipto la toma para sí, y trata muy bien a Abraham, concediéndole ganados, ovejas, asnos, siervos y camellos. Pero el faraón es maldecido por Dios. El faraón increpa a Abraham por no haberle revelado que Sara era su esposa, y le expulsa de Egipto con todas sus pertenencias.
 La segunda ocasión en que esto sucede es con Abimelec, quien se siente atraído por Sara, e intenta casarse con ella. Como en la ocasión anterior, Dios lo maldice y Abraham termina recibiendo gran riqueza a cambio de irse.

Tras el período pasado en Egipto, Abraham, Sara y su sobrino Lot regresaron a Hai en Canaán, donde vivieron por algún tiempo, incrementándose sus rebaños, hasta que surgió la discordia entre los pastores de Abraham y los de Lot. Abraham propuso entonces que se separaran, permitiendo a Lot que eligiera en primer lugar. Lot eligió la tierra fértil al este del río Jordán, y cerca de Sodoma y Amora (Sodoma y Gomorra). Abraham, por su parte, eligió Canaán, trasladándose al encimar de Mambré, cerca de Hebrón, donde construyó un altar a Dios.
Después de esto, una fuerza invasora llega desde la Mesopotamia septentrional, dirigida por Codorlaomor, rey de Elam, atacó y sometió a tributo a las ciudades de la llanura, forzándolas a pagar tributo. Después de doce años, las ciudades se rebelaron. Al año siguiente Codorlaomor y su ejército regresaron, tomando numerosos cautivos, entre ellos, Lot. Abraham reunió a sus hombres y derrotó al enemigo cerca de Damasco, persecución de por medio. Es a su regreso cuando se produce el encuentro con Melquisedec.

En Génesis 14, Melquisedec es rey de Salem y sumo sacerdote. En la epístola a los hebreos, San Pablo deja en claro que el nuevo sacerdocio es ya no el aarónico, sino uno al estilo de Melquisedec, quien apareciéndose a Abraham, y participando del pan y el vino en aquel encuentro trascendental, le bendijo, y a quien Abraham dio diezmos de todo.
Melquisedec significa "rey de justicia" y también "rey de Salem", esto es, "rey de paz".
Según algunos cristianos, Melquisedec es una cristofanía, es decir, una aparición de Cristo previa a su encarnación.
El caso es que con este encuentro, Abraham reforzó su relación con Dios, quien le bendijo sobremanera.

Melquisedec es visto por algunas versiones de la cristiandad, debido al pan y al vino que le dio a Abraham como un sacerdote profeta que ejecutó por primera vez el mandato del Mesias, siendo así el primer sacerdote cristiano. Es por ello que al sacerdocio de algunas vertientes del cristianismo se le da el nombre de Sacerdocio de Melquisedec.
En la tradición judía, Melquisedec es nadie mas ni nadie menos que Sem, hijo de Noé, quien habría sobrevivido hasta esos días.

El caso es que el rey de Sodom le ofrece a Abraham el diezmo de los bienes recuperados como recompensa, a lo que este se niega para que el monarca no pudiera atribuirse el haberlo enriquecido.

Durante esta época, Sara, siendo estéril, le ofreció a Abraham a su esclava Agar. Agar concibe, y Sara, celosa, la trata con dureza, forzándola a huir. Cuando está en el desierto, Dios se le presenta y le dice: "Vuelve a tu señora y humíllate bajo su mano", pero prometiéndole que su hijo será el padre de una muchedumbre. ¿Su hijo? El famoso Ismael, padre de los árabes.

Cuando Abraham cuenta 99 años, el Eterno se le presenta de nuevo y confirma su pacto con él: Sara dará a luz a un hijo que será llamado Isaac, y la descendencia de Abraham deberá, desde entonces, circuncidarse. Es entonces cuando le dice que ya no se llamará Abram (su nombre hasta el momento), sino Abraham, y que ya no se referirá a su mujer como Sarai, sino como Sara.

Finalmente, y en cuanto a Ismael, dice que engendrará doce príncipes, que se convertirán en una gran nación.

Es curiosa la forma en que el Talmud nos narra los detalles de estos eventos. Según este, los genitales de Abraham estaban cubiertos por una membrana, lo que sumado a la esterilidad de Sara, hace de la concepción de Isaac algo mas que interesante. No está de mas tampoco señalar que, de hecho, la palabra hebrea para "circuncisión" (brit milah) significa literalmente "pacto", siendo, en efecto, la circuncisión el sello de aquél pacto de Dios con el pueblo judío en su teología.

En el capítulo 18 se narra la aparición de Mambré, en que HaShem se presenta a Abraham junto al encinar de Mambré, acompañado por dos ángeles, los tres con forma humana. Acoge a estos huéspedes en su casa, y en la comida uno de ellos reitera que Sara tendrá un hijo dentro de un año. Se marchan, entonces, hacia Sodoma, en compañía de Abraham, quien intercede ante HaShem para que este no destruya la ciudad por un puñado de pecadores. Así, comienza a "regatear" con Dios hasta que Este acepta no destruir la ciudad si en ella se encuentran diez hombres justos.

Los dos ángeles se trasladan a Sodoma, donde Lot los recibe en casa. Pronto se reúne una multitud en torno a la casa de Lot, exigiéndole que les entregue a sus visitantes, para poder así abusar de ellos.

Lot les ofrece, entonces, a sus hijas, pero estos, enfadados, intentan romper la puerta hasta que los ángeles los hieren de ceguera. Por la mañana, le dicen a Lot que no mire hacia atrás mientras que las ciudades son destruidas. Sin embargo, su mujer desobedece y queda convertida en estatua de sal.

Después de estos eventos, Lot se traslada a Zoar, ciudad que los ángeles de Dios le habían dicho que no destruirían. Sin embargo, Lot teme vivir en Zoar (quizá por ser esta la única ciudad sobreviviente), y se traslada al monte a vivir con sus hijas en una cueva, donde estas, temiendo no tener descendencia, lo emborrachan y copulan con él, la mayor la primera y la menor la segunda noche, sin que este se diera cuenta. De esa manera, las dos concibieron de su padre y tuvieron descendencia. El primero de los hijos fue llamado Moab (del hebreo, "del padre"), y el segundo, Ammon o Ben-Ammi, (en hebreo, "hijo de mi gente"). El primero fundaría la nación de los moabitas, y el segundo, la de los ammonitas.

Abraham, por su parte, que habita para estas alturas como forastero en Gerar, hace un pacto con el rey Abimelec. Es entonces cuando nace Isaac, de una Sara estéril y de avanzada edad, el cual es considerado el único heredero, quien sería padre de Esaú (Esav, en hebreo) y de Jacob (Ya'akov, en el mismo idioma), mas adelante bautizado como Israel.

El personaje de Abraham es conocido por muchos nada mas ni nada menos que por el relato del sacrificio de su hijo, Isaac, a Dios. Algún tiempo después de su nacimiento, el Eterno le ordena a Abraham que sacrifique a Isaac en la región de Moriah. Según la exégesis, este relato parece justificar o enfatizar el abandono de la práctica cananea de sacrificar al primogénito. Se tiene la creencia de que Isaac era un niño cuando HaShem le ordenó a Abraham sacrificarlo. Esto es así porque la palabra usada en el texto bíblico es "muchacho" (naár), con lo que debemos estar hablando de un individuo en la edad de la infancia o adolescencia. El patriarca viajó durante tres días hasta que encontró el túmulo que Dios le mostró. Ordenó al siervo que esperara mientras él e Isaac subían solos a la montaña, con Isaac cargando la leña con que habrían de sacrificarlo. A lo largo del camino, el infante le pregunta su padre una y otra vez donde está el animal para el sacrificio. Abraham respondía que Dios les proveería de uno. Justo cuando Abraham iba a sacrificar a su hijo, el ángel del Señor se lo impidió diciendo: "No extiendas tu mano contra el niño, ni le hagas nada; pues ahora conozco que eres temeroso de Dios", y, ahí mismo, le dio un carnero que sacrificó en lugar de a Isaac. Como recompensa por su obediencia, recibió otra promesa de una numerosa descendencia y prosperidad.

Después de esto, en lugar de volver a Hebrón, campamento de Sara, se trasladó a Beerseba, al campamento de Quetura, y es allí a donde el siervo de Abraham llevó a Rebecca, sobrina segunda de Isaac por parte de padre que se convirtió en su esposa.

Sara murió a los 127 años de edad, y fue enterrada en la Caverna de los Patriarcas, cerca de Hebrón, que Abraham había comprado a  Efrón el jeteo, junto con el campo adyacente. Abraham, a causa de este hecho probablemente, recordó su propia ancianidad y la incertidumbre de su vida, ordena a un siervo tradicionalmente reconocido como Eliezer viajar a Mesopotamia, para encontrar entre la parentela de Abraham a una mujer para Isaac, regresando con Rebeca, hija de Batuel, nieta de Najor, y en consecuencia, sobrina-nieta de Abraham y sobrina segunda de Isaac. Muchos comentaristas consideran que Isaac contaba ya cuarenta años cuando ambos se casaron, mientras que Rebeca era todavía una niña.

Abraham vivió durante bastante tiempo después de estos acontecimientos. Tras la muerte de Sara, se casó con Cetura y tuvo con ella seis hijos: Zimrán, Jocsán, Medán, Madián, Isbac, y Súa.

Murió a los 175 años de edad, siendo enterrado en Hebrón, junto a su antigua mujer.

A su muerte, sería Isaac quien se llevaría toda su herencia, mientras que sus hermanos y medio hermanos, recibirían sólo regalos.

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