jueves, 27 de septiembre de 2018

Sobre la naturaleza de la vida.

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Sostengo que algo está mal con la definición estándar de ser vivo. Esta es algo amplia, pero se resume en la simple frase. "Ser que está vivo".
Mi idea, es que, como se demostrará en estas líneas, el ser vivo es un proceso, una cadena de acontecimientos biológicos, y no una entidad concreta.

Esto se puede demostrar por medio de dos argumentos:

1)Un proceso biológico es eso: Un proceso. Por tanto, depende de espacio y tiempo para darse.

2)El problema del cambio. Una vieja paradoja griega rezaba:  Si tengo un barco y reemplazo sus partes una por una ¿Cuando dejo de tener el mismo barco? Yo sostengo que la respuesta es: En el momento en que se pierde la primera astilla. El barco es un conjunto de partes. Cuando ese conjunto cambia, deja, por tanto, de ser él mismo. Lo mismo aplica a los seres vivos, que constantemente pierden células del organismo, y sus propias mentes, en aquellos que las tienen, alteran su comportamiento.


Aquí aparece un problema. Supongamos que por un momento se detiene el tiempo: Los seres que estaban vivos hace un momento, ya no lo están, por la sencilla razón de que no hay procesos biológicos dándose. Y si el tiempo se reanuda, tampoco hay un ser vivo en sí, ya que en lo que ese proceso se da, sus componentes y su organización interna cambiaron ya que esto es condición necesaria para el mismo. Por tanto, la única solución posible es que el ser vivo sea un proceso.

Esto tiene una serie de implicaciones interesantes.

Quizá la más destacable es que implica que la vida comienza efectivamente en la concepción.
Hay que extenderse un poco antes de llegar a este punto: El ser vivo es un proceso biológico, y como tal, es el mismo proceso en la medida en que este dure. Siendo así, podemos decir que el ser es no sólo lo que es en el momento dado, sino que también es, en cierta forma, lo que está llamado a ser. Por ejemplo: Cuando un abortista te dice que el espermatozoide o la célula cancerígena también tienen ADN humano y que por lo tanto califican, según nuestra definición, como tales, cometen el error de no tener en cuenta este hecho. El espermatozoide y la célula cancerígena forman parte de un proceso particular: Espermatozoide, o cáncer, en tanto que el embrión forma parte de un proceso biológico humano, y por ser el ser vivo una cadena de eventos biológicos, este comparte esencia con el ser humano adulto que saldrá de él.
Entonces, no es ilógico ni ridículo, como se me dijo una vez, pretender que un cígoto sea humano, o que un embrión, o un feto aún anencefálico, lo sean.
Tampoco es un argumento válido que el embrión forme parte de la madre (si efectivamente fuera así), ya que este sigue siendo una cadena biológica humana que comenzó, y por muy parte de otro ser que sea, es un ser humano y no puede ser asesinado por mera conveniencia.

Queda, entonces, demostrada la naturaleza temporal del ser vivo y la condición de persona del embrión.


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