miércoles, 16 de mayo de 2018

Muhammad.

Surgida al calor del desierto de Arabia, esta fe tuvo por profeta y -en términos laicos- fundador, a Muhammad bin Abdullah, comerciante de la hoy en día famosa ciudad de Meca, en que la también ilustre Kaaba era casa de 300 ídolos diferentes, con Hubal-dios de la Luna-a la cabeza.
Muhammad nació el 26 de Abril del 570, en Meca, en la región del Hiyaz en la actual Arabia Saudí.
Árabe de la tribu Quraysh, fue confiado a Bani S´ad, de acuerdo a la  costumbre tribal de que los niños de los mas honorables se criaran con niñeras beduinas.
En sus tiempos, Meca era una ciudad próspera debido a los ídolos de la Kaaba en buena medida, con lo que, en la época de peregrinaje, cuando las guerras entre tribus estaban prohibidas, muchas personas llegaban a la misma. Durante su adolescencia, Muhammad acompañó a su tío a viajes por Siria y otros lugares, con lo que llegó a amasar una importante experiencia en las costumbres de distintas regiones.
A los doce años se dirigió a Basora con su tío Abu Tálib, y tuvieron un encuentro con un monje llamado Bahira, con quien compartieron una comida. En los hádices (tradiciones) se nos narra que Bahira vió en Muhammad signos de profecía, que lo llevaron a advertirle a Abu Tálib que lo protegiera de los judíos (en la versión de Ibn Ishaq) o de los bizantinos (en la versión de al-Tabari).
Este monje también habría adivinado la conversión al cristianismo de Waraqa, primo de la futura esposa de Muhammad, Khadija.
No tuvo un trabajo específico en su juventud, aunque se menciona que hizo de pastor para Bani Sad y de asalariado en Meca. A los 25 años, empezó a trabajar como mercader en la ruta caravanera entre Meca y Damasco, bajo las órdenes de la ya mencionada futura esposa del Profeta, quien contaba, según registra Ibn Ishaq, con 28 años, y según  al-Waquidi, con 40.
El caso es que el joven Muhammad impresionó profundamente a Khadija, quien le propuso un matrimonio que este aceptó. Tuvieron seis hijos, dos varones (que murieron en la infancia) y cuatro mujeres ( ZáinabRuqayyahUmm Kulthum y Fátima ). Khadija sería la primera persona en aceptar el Islam después de la primera revelación.
Muhammad era un hombre reflexivo, aunque analfabeto, y rutinariamente pasaba noches meditando en la cueva de Hira, cerca de la Meca.
En el 610, a los cuarenta años de edad, el ángel Ybril se le presentó según las tradiciones, revelándole las primeras aleyas (Corán 96) del Corán (del árabe, La Recitación).
De acuerdo con el Corán y las narraciones, Muhammad era analfabeto, aunque hay al menos dos hádices que sugieren lo contrario:
Uno de ellos, Sahih al Bukhari 1305, nos dice: Abdullah bin ‘Abbâs dijo: «La enfermedad del Profeta empeoró un jueves». Entonces el Profeta dijo: «Traedme algo para escribir que os redactaré un escrito y no os perderéis después de ello». La gente disputó, y no es correcto disputar frente a un profeta. La gente dijo: «La enfermedad del Profeta se ha puesto muy grave». El Profeta dijo: «Dejadme, que el estado en el cual estoy ahora es mejor que lo que vosotros me proponéis».

El caso es que a medida que los seguidores de Muhammad aumentaban en número, se volvían una amenaza para los intereses económico de los quraysh, debido a sus duras críticas a la idolatría del pueblo de Muhammad. Si los mecanos rechazaban a los ídolos, no habría peregrinos, ni riquezas.
En el año 619 (el Año de la Tristeza) fallecieron Khadija y el tío y protector de Muhammad, Abu Tálib.
El clan al que pertenecía el Profeta lo repudió y sus seguidores sufrieron hambre y persecución.
En el 620, Muhammad afirmó haber hecho un viaje nocturno que es conocido como Isra Mi'rāŷel primero, hacia un lugar llamado Masyid al-Aqsa (la tradición nos dice, se encontraba en Jerusalén). Isra fue seguido de Mi'rāŷ, su viaje al Séptimo Cielo, en que afirmó haber conocido a profetas que le precedieron, como Abraham, Moisés o Jesús.
La vida de la pequeña comunidad musulmana era peligrosa, además de trágica. La tradición nos dice que hubieron varios atentados contra la vida de Muhammad, que decidió finalmente trasladarse a Yazrib (la actual Medina).
Muhammad llegó a Medina como un mediador, entre las tribus  Aws y Khazraj. Logró absorver a ambas tribus a la comunidad musulmana y prohibió el derramamiento de sangre entre los musulmanes.
Medina era también la vivienda de muchos judíos, y Muhammad esperaba que estos lo aceptaran como profeta, lo cual no paso. Eso resultó en el cambio de la alquibla de las mezquitas, orientadas originalmente al antiguo templo de Jerusalén, a la Kaaba de Meca.
Muhammad emitió la Constitución de Medina, en la cual se especifican los términos en que otras facciones, especialmente los judíos, podrían vivir en el nuevo Estado islámico. De acuerdo a esta Constitución, a los judíos y cristianos se les permitíría vivir en los territorios controlados por los musulmanes  (No así a los paganos) a cambio del pago de un tributo conocido como jizyah. Este sistema vendría a tipificar las relaciones entre los musulmanes y los dhimmies en el futuro, y fue en buena medida la causa de la estabilidad de los califatos.
Las relaciones entre Meca y Medina se deterioraron rápidamente. Las propiedades de los musulmanes se confiscaron, mientras que Muhammad lograba alianzas con las tribus vecinas.
En el 624, en Badr, ambos bandos chocaron.
Y pese a que los musulmanes eran tres veces inferiores a los quraysh, estos vencieron.
Para los musulmanes, la batalla de Badr, como pasaría a la historia, era una señal divina de que Muhammad era un verdadero profeta, y tras la expulsión del clan judío Banu Qainuqa, todos los ciudadanos adoptaron la fe islámica.
Muhammad se casó de nuevo, esta vez con Aisha, la hija de Abu Bakr, amigo y seguidor del Profeta, que se convertiría en el líder de los musulmanes tras su muerte. En Medina también se casó con Hafsah, hija de Úmar, el posterior sucesor de Abu Bakr
Su hija, Fátima, se casó con Ali, primo de Muhammad, y futuro líder de los shiat´Ali (la primera gran secta del Islam). Otra hija suya, Ruqayyah contrajo matrimonio con Uthmán, pero ella falleció y el se casó con Umm Kulthum. Estos hombres serían mas tarde los sucesores del Profeta.

En el 625, un líder mecano, Abu Sufyan, marchó hacia Medina, resultando en la batalla de Uhud, en que ningún bando resultó vencedor, y en el 627, emprendió otro ataque contra Medina, pero Muhammad había construido trincheras en torno a la ciudad, con lo que logró defenderla eficientemente en lo que se conoce como la batalla de la Trinchera. En esta batalla, la tribu judía de Banu Qurayza se había aliado a los mecanos, por lo que los musulmanes contraatacaron, derrotándolos y decapitando a todos los hombres que tuvieran vello en los genitales.
Tras este evento, los musulmanes expandieron su influencia a través de conversiones o conquistas de varias ciudades o tribus, aplicando el concepto de la Yihad (el esfuerzo que el musulmán debe realizar para que la Ley de Dios reine sobre la Tierra).
En el 628, la posición de Muhammad era lo bastante fuerte para regresar a la Meca, esta vez como un peregrino, con lo que se dirigió allí acompañado de 1600 hombres. Se firmó un tratado en un pueblo cercano a Meca llamado al-Hudaybiyyah.
Si bien a los musulmanes no se les permitió entrar a Meca ese año, si se autorizó a que lo hicieran el año siguiente.
El tratado, que implicaba un cese de las hostilidades, duró mas bien poco, ya que en el 630 los dirigentes de Meca lo rompieron, con lo que Muhammad marchó a la ciudad acompáñado de 10.000 hombres y la conquistó sin encontrar resistencia.
Él amnistió a los habitantes de la ciudad, salvo por quienes lo habían injuriado y a los musulmanes apóstatas. Mandó eliminar a estos últimos incluso si eran hallado bajo las cortinas de la Kaaba.
Destruyó los ídolos y prohibió a los no musulmanes peregrinar a Meca.
Llegó a tener nueve esposas.
Después de una corta enfermedad, falleció en el año 632 en la ciudad de Medina a la edad de 63 años. La dolencia normalmente se atribuye a la carne envenenada preparada por una mujer de Khaybar.
Le sobrevivieron Fátima y sus hijos, que los shias consideran los verdaderos líderes del Islam, lo que los sunníes rechazan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario