sábado, 28 de abril de 2018

Corpiñazo.

Hace nos días, trascendió el caso de una joven de 18 años (Que pese a su edad continúa en cuarto año de secundaria) que decidió asisitir sin corpiño al colegio ¿El resultado? Una sanción, la viralización de su caso, y una manifestación feminista en su favor, además del que sus compañeros asistieran a la escuela con vestidos, ojotas y bermudas.
Patético. Es lo menos que puedo decir. Y no por la chica en si: Soy de la idea de que mientras no se violen leyes o se rompa un contrato, uno puede hacer lo que quiera con su propia vida. Muchos argumentarán que hay reglas consuetudinarias, a lo que yo contesto que estas no son universalmente válidas al basarse en la costumbre y no en un razonamiento pausado, lo que los procesos legales facilitan. Básicamente, el aceptar normas consuetudinarias como válidas para la imposición social nos sumiría en el caos, ya que no todo el mundo tiene los mismos sentimientos morales ¿Significa esto que no se deban seguir, o que debamos aceptar sin mas? No, para nada. Significa que la presión debe ser en todo caso a partir del rechazo, mas no de la coerción directa. Uno está en su derecho de rechazar a alguien que toma determinadas actitudes, mas no puede ejercer coacción directa sobre ese alguien. Eso sólo es adecuado de parte de un Estado que ordene la voluntad popular (No es válido para un Estado tiránico, que merece por su propia naturaleza la rebelión) o de un padre para con sus hijos. Ergo: Por mi, que vaya vestida de Barney mientras no viole las leyes o rompa las normativas del colegio.
Lo verdaderamente preocupante es que haya alguien en los medios preocupado por esto. Peor aún: Que haya gente dispuesta a hacer una marcha por que una millenial sufrió una sanción menor de parte del directivo de su escuela.
Pensémoslo de esta forma: ¿Cuando fue la última vez que vio usted, querido lector, una marcha izquierdista en contra de la delincuencia que cada día se cobra tres argentinos? ¿Cuando fue la última vez que vio una manifestación, ni siquiera feminista, en favor de aquellos jóvenes genios que se quedaron sin mundial de Física por que el Ministerio no quiso pagar?
Ridículo. Y temible. Nuestra sociedad está infantilizandose hasta el hartazgo, y nada indica que el proceso se vaya a revertir.

Y mientras tanto, seguirá muriendo una mujer cada 18 horas por que el feminismo grita mucho, pero piensa poco. Y en lugar de atacar al responsable directo del horror, seguirá favoreciendo su liberación temprana mientras combate un abstracto patriarcado, quizá real, pero en caso de que lo sea, difícil de erradicar y cuya eliminación, en caso de ser conveniente, debería acompañarse de políticas públicas eficientes en el proceso, haciendo de paso lo que mejor saben hacer: Hacerle la vida miserable al ciudadano promedio.

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