viernes, 15 de diciembre de 2017

¿El fin de Alemania? Una reflexión sobre la inmigración árabe a Europa.

Me pregunto si el futuro juzgará a la canciller alemana Ángela Merkel como un puente entre dos culturas rivales que se disputaban el continente europeo; o como la maternal abuela de los pobres y hambrientos de África injustamente rechazados por su pueblo. La verdad es que sólo el tiempo lo dirá. Pero lo cierto es que, pese a la reducción de su aceptación y popularidad; ella insiste en no cambiar su política de permitir que un número ilimitado de inmigrantes nortafricanos y medioorientales se instalen en su país, Alemania; recibiendo subsidios estatales en el proceso.
Las pérdidas electorales son vistas por los expertos como un  aviso de descontento y no como un giro a la derecha.
El gobierno de Merkel afirma que su país recibirá sólo medio millón de inmigrantes en los próximos 4 años. Dicen que para 2020 esto habrá supuesto unos 3.6 millones de inmigrantes; en un país de cerca de 81 millones de habitantes.
Sin embargo desde su predicción de 400.000 refugiados en 2015, cuyo número final quedó 1.300.000; muy pocos confían ya en las capacidades predictivas del gobierno alemán. Y mas aún: Incluso en el invierno de 2016 mas de 135.000 refugiados cruzaron la frontera.
De hecho;  Fabrice Leggeri, director ejecutivo de FRONTEX, la organización de control fronterizo de la Unión Europea reconoció sin tapujos que Europa había perdido el control sobre sus fronteras en 2016. Afirmó que los muros y alambradas no servían de nada contra gente decidida. Y añadió también que sería un éxito si el número de refugiados de este año se mantuviera estable con respecto al de 2015.
Merkel y compañía sostienen que 3.6. millones no son nada comparados con los 81 millones de europeos nativos. Pero se equivocan; por que no están tieniendo en cuenta la demografía por edades que está afectando a este influjo demográfico.
Las cifras publicadas por la Oficina Federal Alemana para la Inmigración y los Refugiados muestran que los inmigrantes son casi exclusivamente gente entre los 20 y los 55 años e incluso mas jóvenes. Comparemos ahora con la demografía alemana nativa.
Según la OECD (Datos de 2013), el 12,3% de los varones alemanes son de origen inmigrante; siendo la mayoría de estos (20%) turcos. Pero pasa 7,7% de estos varones son inmigrantes; lo que nos da como resultado mas o menos un millón de ellos   Ahora pensemos en lo que pasará en un marco en que cada año ingresan 1,3 millones de refugiados a Europa, (El mejor de los casos imaginado por Leggeri), de los cuales el 72% son varones adultos, 13% mujeres y un 15% niños. Y esto sin considerar ninguna reunificación familisar ni la superior fertilidad de la gente de Medio Oriente y África.
Todo esto se traduce en que los varones nativos serán minoría en su propio país para 2020...y para siempre. Por que tal y como señala el estudio  Verdades sobre la Crisis de Refugiados; para dentro de treinta años la mayoría de los habitantes viejos de Alemania estarán muertos. Esto nos permite inferir la composición étnica del país en unos años.
 El resultado será un colapso de las ayudas sociales y una escalada de tensión inimaginable; además de un colapso de las ayudas sociales y una degradación cultural y educativa de la nación; todo esto a raíz de las conflictivas y primitivas culturas del Medio Oriente.
Al respecto; el servicio secreto alemán se ha expresado así: Estamos importando extremismo islámico, conflictos nacionales y étnicos de otras gentes, así como concepciones distintas sobre la sociedad y la Ley. Las agencias de seguridad alemanas son incapaces de manejar estos problemas de seguridad importados, y las consecuentes reacciones de la población alemana.
Si he utilizado el caso alemán es como advertencia; por ser loa nación en que mas ha  prosperado la política multicultural. Pero no es el único ejemplo.
En Dinamarca, por ejemplo; los musulmanes representan el 70% de los reclusos pese a ser no mas del 5% de la población. Todo esto debido, naturalmente; a las condiciones de marginalidad anteriormente mencionadas.
Dinamarca es también el hogar del doctor Nikolai Sennels; psicólogo; que ha realizado un perfil psicológico base de los jóvenes musulmanes obtenido a partir de su experiencia como psicólogo de prisiones juveniles en su país.
Según él; los musulmanes que Europa está importando en masa manifiestan una fuerte identificación con su religión que hace que perciban los ataques contra ella como ataques personales; así como una tendencia a considerar la cólera un síntoma de fortaleza, como un valor positivo. Añadámosle a esto pobreza y marginalidad y tenemos el cóctel completo.
Hay aquí que hacer un paréntesis ya que mucho de esto va relacionado, con certeza; a la miseria de la población inmigrante. Es un hecho que la pobreza va ligada al crimen; pero en si el resultado final es el mismo: Los inmigrantes difícilmente serán capaces de educar una generación plenamente integrada a su país de acogida. Grave problema; teniendo en cuenta que en algunos de ellos serán mayoría.
Como conclusión final de todo esto; vale la pena responder al típico argumento progresista en este aspecto en el momento en que todo lo demás falla: Europa se lo merece. Ellos causaron los problemas de Medio Oriente.
Esto tiene mucho de cierto pero...¿Y que? ¿Mejorará en algo al mundo una decadencia europea? Muy por el contrario: Arruinará cualquier posibilidad de superación final para a raza humana precisamente en ese aspecto. Además de propulsar nefastas alternativas ideológicas en el resto de Occidente.
Pero pasa y resulta que, con todo; la inmigración a Europa ya no puede, como vimos, detenerse. ¿Que puede entonces; hacerse? Pues; el problema debe atacarse desde dos puntos principales: El primero; es el combate de la pobreza y la marginalidad de los inmigrantes. Esto debería en teoría favorecer la reducción de la violencia de su parte; aunque no servirá para integrarles directamente. No olvidemos que esta gente trae no sólo traumas de guerra con obvias consecuencias en su psicología; sino una cultura que es resultado de la mezcla de exaltación de la violencia y marginalidad.
La solución en este segundo caso pasa, muy dificultosamente; por sus hijos.
Es cierto: Es difícil volver mas inclusivos a los niños con sus  coetáneos árabes. Así lo indican todas las evidencias presentadas al respecto. Pero si podemos intentar que estos niños integren los valores occidentales a través de un intenso programa de..."adoctrinamiento" iniciado en la infancia. Para esto; sería necesario un eficiente sistema de guarderías y técnicas de persuasión. La convivencia entre los niños de ambas etnias desde la mas tierna infancia puede favorecer la naturalización mutua hasta el punto de favorecer la creación de identidades comunes. El problema aquí serían entonces, los padres; que podrían oponer mucha resistencia a este tipo de estrategias. Pero aún así, dada la situación; es la única opción viable.
Claro que para esto será necesaria una organización colectiva entre las naciones europeas; en particular para evitar un colapso del Estado alemán. Además; se deberá disponer de sistemas de gasto colectivo en el continente; aunque es poco probable que algo así se realice.

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