viernes, 29 de diciembre de 2017

Dsitributismo: Ni capitalismo, ni comunismo.

El siglo XX se vio en todo momento marcado por la pugna entre dos extremos ideológicos claros: El capitalismo, sustentado en las teorías liberales y el socialismo, sustentado principalmente en el materialismo dialéctico de Marx.
Esta pugna, que por momento estuvo cerca de arrasar con el mundo como lo conocemos; terminó por opacar a otras alternativas ideológicas.
Una de ellas, originada en los círculos intelectuales cristianos; es el distributismo. Originado en la doctrina social de la Iglesia y articulada primero por el papa León XIII en su encíclica Rerum Novarum.
De acuerdo a los principios distributistas; es la libertad sustentada en la propiedad privada el principio fundamental de la civilización occidental y cristiana. Sin embargo; esta libertad se ve severamente amenazada por el capitalismo que priva de su propiedad a millones de personas; a través del empobrecimiento de la clase trabajadora.
La solución no es, obviamente; el socialismo colectivizador; interpretaron los pensadores del distributismo; sino la distribución de la propiedad privada en grupos pequeños; de tal manera que cada familia sea capaz de autosustentarse.
En este sentido; Dorothy Day, inspiración junto a Peter Maurin del Movimiento del Trabajador Católico, y una anarquista declarada; expresó: La meta del distributismo es la propiedad familiar de tierra, talleres, tiendas, transportes, comercios, profesiones, y así más. Propiedad familiar es el medio de producción tan ampliamente distribuido como para ser la marca de la vida económica de la comunidad - este es el deseo de la distribución. Es también el deseo del mundo.
En fin; una interesante alternativa al capitalismo teniendo en cuenta su posible pronto colapso.

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