jueves, 2 de noviembre de 2017

Sobre la libertad económica.

El capitalismo es sin duda alguna el sistema mas revolucionario en la Historia de la humanidad. En unos cuantos siglos; hemos pasado de los campos y sembradíos a la comunicación global y los viajes espaciales. Dejo en tela de juicio si es el mas eficiente; ya que si bien ha mejorado considerablemente nuestro nivel de vida en el tiempo en que lleva existiendo; cierto es que lo ha hecho con indeseables efectos secundarios; y que por lo menos Occidente no esta viendo la continuidad de ese proceso en la actualidad.
Está claro que el factor principal del capitalismo, el que lo determina; es la existencia de un mercado, es decir; de un proceso orgánico de intercambio de bienes en que prima la libertad de elección; lo que, al ser una categoría demasiado amplia; debe reducirse al poder elegir como administrar los propios recursos sin un agente castigador claro o sin un dueño formal.
Sin embargo; este mercado puede ser mas o menos prominente en una economía según que tanta libertad se posea, o mas bien; según los niveles y tipos de regulación presentes en él. Así; podemos encontrar diferentes variantes del capitalismo que van desde el capitalismo de Estado en que este interfiere en la mayoría de las actividades hasta el laissez-faire tan atractivo aún tras sus evidentes fracasos; entre parte de la intelectualidad latinoamericana y mundial.
Hay que decir, en principio; que si bien a libertad es por la naturaleza humana un algo caótico; esta posee cierta entropía que produce estructuras ordenadas y complejas de tener la oportunidad. Sin embargo; ese mismo caos es capaz de producir numerosos problemas a las sociedades que se sometan a el sino es encauzado en la dirección favorable.
En este sentido, si bien ciertas burocracias latinoamericanas en materia de negocios sobran (Como lo han demostrado naciones menos burocráticas) en si el laissez-faire al que aspira mucha gente no sería mucho mejor. Mas bien lo contrario.
Fue Keynes quien señaló primero uno de los grandes problemas del capitalismo; que es su incapacidad de mantener un consumo estable durante las crisis; con lo que también la ganancia empresarial tiende a reducirse. Él proponía para paliar este problema una intervención estatal bajo la forma de salarios mínimos, grandes obras públicas para fomentar el empleo; y algunas regulaciones que tiendan a limitar la tendencia empresaria a, básicamente; hacer estupideces. Y eso es algo que debemos rescatar; ya que tanto la psicología conductual como la experiencia de los mercados financieros durante el período de liberalización que hemos venido viendo desde los 70  han demostrado que, lejos de la presuposición misesiana; la racionalidad del hombre no es perfecta.
Es aquí donde alguien ha argumentado con la teoría de los ciclos económicos de Von Mises y Friedrich Hayek; sin estar siempre enterado de que dicha teoría perdió, al menos en su forma original;  toda relevancia científica desde que Milton Friedman realizara dos análisis estadísticos de la misma allá por los noventa.
Hay, además de este; un muy curioso y pretendido índice de las libertades económicas por nación; publicado anualmente por la Fundación Heritage. Siempre he tenido problemas con el; ya que no pondera ningún factor por encima de otro; con lo que un gobierno con un altísimo gasto público puede colar muy alto en él. Eso por un lado. Por el otro; muchas de sus categorías son exitosas forzosamente propias de los países ricos. En si; las libertades económicas no pueden medirse mas que en términos absolutos; debido a la dificultad de aplicar ese tipo de ponderaciones.
Pero bueno. Hasta aquí el artículo; y hasta la próxima.

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