martes, 14 de noviembre de 2017

Marx versus Keynes ¿Está vigente el marxismo? 2.1. El socialismo como sistema.

Anteriormente; vimos como pretendía Marx que las sociedades humanas evolucionarían naturalmente en la dirección de un socialismo colectivista que pasaría de una fase de control estatal de los medios de producción a un sistema comunal basado en la democracia orgánica en que el Estado en si mismo es destruido de forma progresiva.
El día de hoy; vamos a analizar económica y socialmente la viabilidad del socialismo como sistema tanto desde el marxismo como desde interpretaciones mas modernas del mismo.

Hay que empezar por lo básico: Una descripción de la forma en que Marx creía que el socialismo se desarrollaría. La idea es, básicamente; que inmediatamente después de la Revolución socialista; el proletariado, ya controlando el Estado; deberá colocar en sus manos los medios de producción; con el fin de que la planificación colectiva de la vida económica permita intensificarla de forma ordenada y satisfactoria. Eventualmente; la administración económica en beneficio de las masas debería resultar en un grado de desarrollo intelectual y moral para la humanidad que le permitiría prescindir del Estado como tal y regirse en base a un régimen de organización comunal.

Hasta aquí todo bien; pero pasa que esta idea hace aguas por todos lados. Para empezar; el Estado es incapaz de manejar con éxito la totalidad de una economía por la simple razón de que los datos a procesar para ello son extremadamente complejos. Un organismo centralizado es incapaz de procesar la totalidad de la data necesaria para predecir todos los movimientos de agentes en el mercado; con lo que sus decisiones tenderían a ignorar factores importantes.
Un buen ejemplo de esto sería el desabastecimiento típico de los regímenes socialistas; incapaces de adaptar los precios lo suficientemente rápido para evitar que la demanda sature a la oferta; en casos como malas cosechas u otros accidentes indeseables. Al mismo tiempo; innovar tecnológicamente es muy difícil para un Estado socialista por esa misma razón: La ventaja de la empresa privada; es que sólo debe ocuparse de una pequeña fracción de cosas. Sólo de lo que le afecta de manera inmediata; y la suma de todas esas interacciones, si su caos es adecuadamente regulado; puede acabar en cierto margen de equilibrio. Un Estado que se organiza de manera centralizada sencillamente no es capaz de integrar innovaciones importantes a sistemas productivos enteros; ya que la inventiva humana simplemente sobrepasa sus capacidades. Prueba de ello es el evidente atraso tecnológico de la Unión Soviética.
Esto por no mencionar el problema de la falta de incentivos; que por momento llegó a producir en el socialismo algunas de las caídas productivas mas importantes en la historia.

Por otro lado; también por las dificultades de procesamiento el socialismo también resultan en el ignorar externalidades (Como la Ecología) y en hacer básicamente estupideces al no tener contacto directo con la población a la que se afecta. Al no ser ella la que toma las decisiones. Las hambrunas de China y la Unión Soviética son buenos ejemplos.
Ludwig von Mises, economista austríaco a quien no tengo en alta estima; afirmaba que la propia inexistencia de un sistema de precios dificultaría enormemente el conocimiento de los planificadores centrales de las necesidades del mercado; dificultando la toma de medidas. Así; en algunas parte en que, por ejemplo; un producto se consume poco; este juntaría polvo en las estanterías mientras que en en otras regiones habría una tremenda escasez.
Y esto por no mencionar el hecho de que no se consume igual en una época del año que en otra.
En teoría; todo esto podría paliarse con ayuda de la inteligencia artificial (Ignorando sus colosales riesgos) pero, al menos por lo pronto; la centralización de la economía tendría efectos indeseables.

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