martes, 12 de septiembre de 2017

El deseo como herramienta de control social. Parte I: Edward Bernays y las Relaciones Públicas.

Hoy vamos a hablar de Historia. En particular; de la historia"reciente" del marketing comercial y político; tan determinante en las últimas décadas.
Nuestra narrativa comienza a principios del siglo XX; con un ilustre caballero llamado Sigmund Freud; padre del psicoanálisis.
La sociedad de la época en que Freud vivió (La de la así bautizada Belle Epoque) se caracterizaba fuertemente por un cientifisimo antimetafisico que partía de la consideración del hombre como un ser plenamente explicable por medio de variables fisicoquimicas; en que una cirugía o medicación podía resolver todos los inconvenientes posibles.
Sería el mencionado el primero en cuestionar tal enfoque.
Freud concibió a la mente dividida en tres partes: El Yo (La persona en si), el Id (La parte instintiva, dirigente e irracional) y el Superego (El ideal del hombre de si mismo. La moral que detiene al Id). En el momento en que el Id domina; aparece la neurosis. Cuando el Superego lo hace; la culpa. La preponderancia de cualquiera de ellos; genera la aparición de una enfermedad mental.
Todo esto se originaría, según Freud; en pulsiones primitivas y en partí sexuales; que conducirán a lo que él llamó el Complejo de Edipo; en que eluna niño, independientemente de su sexo; desarrollaba una atracción sexual por uno de sus padres y una rivalidad hacia el otro; determinandose el resto de su psique a partir de allí.
Sus ideas causaron en su tiempo mucho revuelo; así como rechazo y admiración. Uno de los maravillados por Freud; sería su también ilustre sobrino Edward Bernays; fundador de la carrera de Relaciones Públicas. Publicista; decidió aplicar las fascinantes teorías de su tío para su labor; experimentando por primera vez c on los cigarrillos.
Verá usted querido lector: En el pasado era mal visto que una mujer fumara; con lo que las tabacaleras preocupadas por estar perdiendo la mitad del mercado le pidieron intervención.
¿Que hizo? Le pagó a unas mujeres para que fingieran ser sufragistas y avisó a la prensa de que unas feministas iban a manifestarse en plena calle alzando las; "antorchas de la libertad"; para que esta se encontrara luego a un grupo de fumadoras.
La lógica detrás del experimento era simple: Siguiendo las tesis de Freud; un psicoanalista consultado por él (Por que Freud estaba en Austria) le había dicho que, para la mujer; los cigarrillos representaban el pene. Como según el psicoanálisis la mujer envidia el pene masculino; se le podía convencer subconscientemente de que fumar sería como "tener sus propios penes".
El experimento fue todo un éxito. En los años siguientes; el psicoanálisis adquirió una enorme influencia en el mundo de los negocios. Bernays se volvió toda una celebridad. Pero no duró.
Fueron, de hecho; sus efectivas campañas dirigidas a la clase media a favor de la inversión en Bolsa una de las causas del espectacular aumento del precio de las acciones en esos años...y de su subsecuente caída. En efecto: La crisis del 29 casi destruye a Bernays; pero no a su legado.
Ahora las empresas tenían el poder de manipular la psique del individuo; creando consumidores por medio de la apelación a los impulsos irracionales que, siguiendo a Freud; nos guían en nuestro accionar elemental. Incluso figuras políticas (Incluyendo un presidente de los Estados Unidos) habían recurrido a las maquiavélicas estrategias de Edwars Bernays.
Pero si tal poder no es ya escalofriante; la cosa se pone mas oscura todavía.
Con el paso de los años; Sigmund Freud se volvió cada vez mas y mas pesimista.
La Primera Guerra Mundial le había convencido de que los impulsos irracionales del ser humano no eran controlables. Los humanos eran malvados y explosivos por naturaleza.
Serían estas ideas las que inspirarían a Bernays y al candidato a y posterior presidente de los Estados Unidos John Hoover.
Bernays y Hoover admiraron pronto el cuestionamiento de la democracia efectuado por el economista Walter Lippman; quien sostuvo que si a las masas guía la sinrazón ; la democracia debe ser replanteada. Hoover y Bernays coincidieron en que el sistema democrático debía ser entonces limitado a aspectos formales. Su estrategia consistía en el establecimiento de una élite que, sobre la base de la manipulación; fuera quien estuviera auténticamente a cargo.
Con la crisis y el ascenso de Roosevelt (Un auténtico demócrata que confiaba en la racionalidad de las masas) al poder; la política da un giro tanto en lo económico (El New Deal keynesiano) como, mucho más sutilmente; sobre si misma. Roosevelt implementó un sistema de estadísticas con preguntas concretas con el fin de enterarse de que buscaba la población. Funcionaba. Pero no terminaba de gustar.
Las corporaciones americanas se sentían amenazadas por el New Deal de Roosevelt. Lo veían no solo como amenaza directa; sino también como contrario a la tradición de libre mercado respetada hasta su presidencia.
Es así como ese Maquiavelo moderno que fue Edward Bernays vuelve a la escena; diseñando la exposición tecnológica Futurama, patrocinada (Para variar) por la gran industria estadounidense. La idea era simple: Desarrollar en la mente colectiva de la nación la idea de que su democracia solo podría existir en un marco de libre mercado (De hecho; la gigantesca maqueta de la "ciudad del futuro" se llamaba; "Democracity"). Una asociación emocional con las corporaciones.
El plan fracasó; pero ese no sería el fin de las aspiraciones tecnócraticas de la nueva élite freudana norteamericana.

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