sábado, 19 de agosto de 2017

En defensa de la democracia.

Decía José Ortega y Gasset que el hombre moderno es el niño mimado de la Historia que, siendo rico gracias a la democracia liberal; es por su carácter ingrato a las causas de su riqueza.
Y en efecto; estamos viendo un nuevo auge de las posturas abiertamente antidemocráticas como no se había visto desde los años 30. Cosa extraña desde lo puramente racional; hay que decir.
Y dado lo preocupante de este nuevo auge; he aquí mi aporte a este conflicto.

El argumento básico de quien defiende el regreso a órdenes sociales premodernos; es el populismo. Según su análisis; las masas son idiotas y pasionales; con lo que irán detrás del primer demagogo que se cruce; y de todas aquellas ideologías que no les gustan. De esta forma, argumentan; la sociedad se detiene en un vacío de mediocridad y corrupción sin progreso alguno o, en su defecto; decaen en regímenes comunistas o similares.
La población debe ser educada-Sostienen- por un hombre fuerte. Un líder extraordinario. Un César que traiga una era de luz y redención; y que no se vea limitado por los caprichos populares.
Desgranemos este argumento.
En primer lugar; es evidente que la democracia, lejos de generar un estancamiento; ha sido el sistema mas dinámico en la Historia de la humanidad. En pocas décadas; hemos logrado que el que un líder te reprima ideológicamente o que los pobres no puedan quejarse de su situación sean cosas consideradas deleznables. La democracia nos ha traído derechos laborales, igualdad legal y relativa igualdad social, incluso para las mujeres; cosas impensables en otros tiempos.
Cuando una élite monopoliza el poder, por muy culta que sea; no actuará en favor del pueblo llano; sino mas bien al revés. La Historia lo demuestra una y otra vez; al menos aplicado a las sociedades complejas. Desde que los emperadores quema-ciudades de Roma; hasta los señores feudales; pasando por las aristocracias y muy dudosas democracias griegas. Lucha de clases; le decía Marx.

Pero también han habido dictadores beneficiosos para sus países. La Italia Fascista vivió un auge; y la Alemania de Hitler.

El buen tirano es un ser difícil de encontrar. E incluso ignorando el que un tirano en el poder sin limitación alguna puede hacer auténticas brutalidades impunemente (Como el Hitler tan admirado por muchas de estas personas). Esto por no mencionar el que, en cuanto el sometimiento esté plenamente institucionalizado y socialmente asumido, con la muerte del jerarca; quien le sucederá no será un bondadoso monarca. Lo mas probable; es que se termine en un neo-cesarismo con las mismas características que el modelo original.
Otro asunto a destacar es el gnoseológico: Nosotros estamos gnoseológicamente muy limitados. Nuestros saberes, lejos de ser independientes unos de otros; forman parte de un supersistema en que todo se sostiene y trata de tener sentido; que es la totalidad de los conocimientos. Por tanto, para determinar la validez de cualquier elemento del sistema; debemos primero determinar el de todos los demás. Y he aquí el problema: Como determinar si nuestros conocimientos son erróneos; o si están bien razonados. Una paradoja similar a la de tratar de definir la inteligencia con la inteligencia.

Lo último; tiene su parte de cierto. El hecho es que la democracia en sí misma tiene el riesgo de autodestruirse para devolvernos a las épocas mas oscuras de la humanidad. Pero eso dependerá mucho del tipo de estructura política que la encauce.
En particular; los mayores males de la democracia son aquellos que la hacen propicia a la tiranía y a los; "males menores"; siendo el principal la concentración del poder.
Vamos a ver: Nuestro actual sistema republicano establece un sistema de control central por demás anterior y superior a las estructuras federales; que permiten que un único hombre o partido hacer y deshacer según su voluntad; sobre un territorio mucho mas vasto; complicando el acceso de nuevos elementos al poder y elitizando, por tanto; la política.
En este sentido; un partido a escala nacional, ya encriptado en la política; empieza a complicar el ascenso de opciones menores a la par que sus gigantescos defectos se vuelven ley nacional. Este partido acapara el poder esencialmente por que compite con otros de igual base electoral; con lo que el ciudadano promedio se ve obligado a recurrir siempre a males menores sin que opciones mas beneficiosas puedan ascender; mientras que los jerarcas de los partidos dominantes, conscientes de su ventaja; se prestan a toda clase de abusos y no se preocupan por...complacer aún mas a su clientela.
Esto se resuelve con una distribución y federalización del poder; a la par de con un marco político que limite lo que el Estado es capaz de hacer con su ciudadanía.
Suiza es un buen ejemplo. Careciendo de un presidente y con un orden parlamentario a escala local desde hace siglos; han hecho lo que otras regiones igualmente desfavorecidas en materia de recursos no.
Bajo un orden mas descentralizado y una participación que trascienda, aunque sea ligeramente; el voto cada cuatro años; no sólo se limita las posibilidades del tirano de imponer su voluntad a gran escala; sino que también se genera un estado de competencia permanente entre regiones y el sistema se dinamiza ante la capacidad de emular rápidamente aquello que funciona adaptándolo a la escala local. Esto por no mencionar la mayor capacidad para ascender desde lo bajo; y la politización popular.
Por supuesto: Todo esto tiene puntos débiles. Entre ellos; la educación y la corrupción de la población media. Pero está claro que la gente no es tan idiota como suelen pensar los personajes a los que va dedicado este artículo (De lo contrario; deberíamos estar a todas luces en peor situación que la Roma antigua); y mas aún; el que con una buena educación, nivel de vida y dinamismo; muchos de los defectos de las modernas democracias pueden ser superados.

Y es que la Tierra nunca será el paraíso; pero podemos evitar que se vuelva una imitación romántica del Infierno. La democracia es imperfecta; pero sus bondades están a la vista; y no tenemos mejores modelos hasta la fecha. Si los hay; que los presenten.
La ingeniería social a gran escala que muchas de estas personas sueñan con aplicar para crear una sociedad culta; es por demás peligrosa. La historia de la América post-colonial es la prueba.
Y es que reprimir determinados modelos de vida de manera totalmente caprichosa, como si el hombre fuera nada mas que lo que se hace de él, con fines totalmente utópicos; sólo puede acabar en esclavitud a gran escala y una dominación ideológica totalitaria.
La ingeniería social es necesaria; pero todo tiene sus límites.

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