viernes, 7 de abril de 2017

Chile y el liberalismo económico: Tergiversaciones y mentiras sobre las políticas económicas de la dictadura de Augusto Pinochet

Es muy común en el liberalismo el utilizar al Chile pinochetista como ejemplo del éxito de sus teorías; como si Pinochet hubiese resultado poco menos que un mesiánico salvador de la economía nacional; hasta entonces sumida en el mas absoluto atraso. La repetición  del viejo mito del país latinoamericano salvado por la intervención de un hombre fuerte; ocasionalmente con la colaboración de un grupo de tecnócratas americanos.
En este artículo me propongo analizar un poco las leyendas de la extrema derecha chilena con respecto a este nefasto personaje; rodeado de una mitificación que llega hasta el gobierno mismo. En particular; me centraré en esa suma de tergiversaciones o burdas mentiras sobre las que se intenta sostener la validez teórica de muchas de las tesis de sus defensores.

Comencemos por lo básico: Las circunstancias en que la dictadura asumió el poder; raíz en buena medida de su aprobación por parte de ciertos sectores sociales.
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Salvador Allende
Nos trasladamos a finales de 1970, donde (Contra toda pronostico); el marxista Salvador Allende; miembro de la Unidad Popular; había ganado las elecciones enfrentándose a Jorge Alessandri; político independiente aunque cercano al Partido Liberal y apoyado por el Conservador Unido.
La elección fue muy reñida; percibida desde un principio como una épica batalla entre la izquierda y la derecha; y en la que cantidad de factores se confabularon en favor del socialista. Una mala campaña por parte de Alessandri, la sempiterna crisis económica que afectaba al territorio, la miseria generalizada con todos sus efectos sobre la economía;  y un largo etcétera.
El caso es que, una vez Allende en el poder; se inició un proceso que la izquierda bautizó; vía chilena al socialismo o revolución con sabor a empanada y vino tinto.
En ese momento; el jefe de las fuerzas armadas chilenas era el general René Schneider; un moderado cuya doctrina (La Doctrina Schneider); dictaba que el ejército aceptaría como presidente a a quél que obtuviera la mayoría de los votos electorales; aunque fuera  mayoría simple; y no intervendría en asuntos políticos. Fue asesinado un mes después de hacer estas declaraciones. Su sucesor; Carlos Prats; se vio obligado a renunciar al cargo por un escándalo menor y los problemas que le generó en la cúpula militar; el caso Alexandrina Cox. En una disputa con un grupo de personas que iban en coche; sacó un arma para detener el vehículo. Después de esto; dimitió para ser reemplazado por el general Augusto Pinochet Ugarte.
El gobierno de Allende fue; turbio; siendo amables; y una desgracia; siendo honestos; especialmente en cuanto a economía se refiere. Hay cierto debate sobre cuales fueron las reales causas de esto: Si el sabotaje por parte de fuerzas conservadoras o la propia ineficacia del presidente. ¿Cual es cierta? Ambas.
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El tristemente famoso Augusto Pinochet
Es cierto que los sectores más conservadores chilenos vieron con auténtico terror la ascensión al poder de un marxista y que boicotearon en la medida de sus posibilidades el gobierno de Allende: Los bancos comerciales se negaban a dar préstamos, hubo gigantescas fugas de capital por parte de propietarios y terratenientes, estos últimos amenazaron a sus obreros con el despido, los EEUU enviaron agentes desestabilizadores; y la oposición centro-conservadora fue de todo menos colaboradora. Allende afectaba seriamente sus intereses; incluso se declaró amigo de Fidel Castro a quien invitó aun recorrido por el país entero en su tiempo.
Pero ello no quita que la política económica de Allende; que parecía (Y en buena medida lo era) sacada de una interpretación moderada del Manifiesto; fuera desastrosa hablando con sinceridad.
Allende adoptó medidas como congelación de precios, incrementos de salarios y reformas fiscales que intentaban fomentar el crecimiento del mercado interno y la redistribución de la riqueza.
Intentó un programa de obras públicas que creara empleo y una reforma agraria radical y rápida (Que implicó expropiaciones de territorios no utilizados).El problema; era que no tenía con qué financiar todo eso. Y los bancos se negaban a prestarle dinero. La respuesta de Allende fue nacionalizar algunos bancos y dejar caer en la quiebra a los demás (Consecuencia: Caos financiero). Seguía sin tener dinero para tanto gasto público (Nadie compraba su deuda pública porque los posibles compradores, entre ellos; los EEUU de Richard Nixon, temían que no se les pagara por ella); con lo que Allende practicó aquella costumbre tan  común en la extrema izquierda: Nacionalizar. En particular; se llevó por delante las minas de nitratos y cobre y la mayor parte de la industria; fuentes principales de ganancias del país.
Y eso era mas de lo que los conservadores y los americanos estaban dispuestos a tolerar.
Otras medidas no estrictamente económicas pero sí muy polémicas fueron su enfrentamiento con la judicatura, que él veía como partidaria de los intereses de sus adversarios y ésta, a su vez, lo veía como un gobernante que no paraba de cometer ilegalidades, tales como gobernar por decreto y crear una suerte de justicia paralela; la Legalidad Socialista. El nuevo presidente también reforzó el papel de las milicias populares del Movimiento de Izquierda Revolucionaria; una guerrilla de extrema izquierda apoyada por la Cuba castrista.
Aun con todo esto; Allende seguía sin tener dinero para sus políticas. La nacionalización del cobre, si bien pasó unánimemente por el Congreso; no aportó los ingresos esperados (La Crisis del Petróleo había generado una caída en la demanda; ya que nadie tenía ni dinero ni deseos de comprar comprar cobre, al menos; mientras durara la inflación). Es en estas circunstancias que Allende hace lo que todo político se ve tentado de hacer en tiempos de crisis: Imprimir mas dinero; y pedir préstamos en el exterior a un interés colosal.
Durante el primer año de Allende; la producción industrial aumentó y se creó algo de empleo, pero conforme pasaba el tiempo; la producción cayó y el desempleo aumentó. Pero lo que más aumentó fue la inflación, que lo hizo horrorosamente. Las expropiaciones, no muy bien llevadas a cabo; provocaron el desabastecimiento del país. Recordemos: Las ideas políticas de Allende iban en favor de la clase obrera chilena; por lo cual ordenó aumentar la emisión de divisas nacionales y ponerlas en circulación para poder financiarse; además de vender la totalidad de las divisas internacionales del Banco Central, lo que incrementó a niveles estratosféricos el déficit fiscal; depreciando la moneda y causando una hiperinflación insostenible del 342% al final de su mandato y extraoficialmente en torno al 700%. La medida causó, eso sí, un aumento transitorio del consumo y la producción del país, mientras pudo mantener la inflación a niveles razonables gracias a la fijación de precios del mercado; los cuales eran dictaminados por el Poder Ejecutivo.

No está de mas decir que Allende no tuvo mucha ayuda exterior. Estalló la crisis del petróleo de 1972-73 y la URSS nunca le ayudó demasiado; por no decir que prácticamente no le ayudó en nada. La Unión Soviética no estaba dispuesta a apoyar a un sujeto que había llegado al poder de manera pacífica en vez de mediante una revolución armada. Los rusos, por su parte; estaban también en crisis.
Resultado de imagen para Cacerolazos contra AllendeLa necesidad creciente de bienes y la exagerada emisión de dinero físico producidas por la Hacienda a finales de 1971 crearon enormes manifestaciones de la clase media y alta contra el gobierno como, por ejemplo; las denominadas; marchas de las cacerolas vacías. Estas marchas se originaron por el descontento social y económico causado por los efectos del sistema implementado que impuso, entre otras medidas; pesadas restricciones a los comerciantes a los que obligaron a bajar sus precios y aumentar la paga a los obreros; con lo cual muchos terminarían quebrando. Este cierre de negocios, sumado al que ahora mucha más gente tenía dinero para comprar (Por el aumento de sueldos); acarreó un vasto desabastecimiento (Parecido al de la actual Venezuela). A medida que transcurre el tiempo, estas medidas terminan por rebasar las medidas de equidad social del gobierno: cada vez se pueden subvencionar menos. Crece la tasa de desempleo, las ganancias totales del país se reducen y se la sociedad se divide cada vez mas; y en forma cada vez mas extremista.
Como respuesta a la fijación de precios de mercado; emerge el mercado negro: Cuando los precios se vuelven artificialmente fijos, por orden del gobierno; los comerciantes, productores y contrabandistas recurren a vender sus productos al margen de las vías oficiales; para saltarse los impuestos y regulaciones y para poder venderlos al precio que ellos creen conveniente. Como hay desabastecimiento, los consumidores tienen que recurrir de todas formas a este mercado negro. Para 1973 era evidente que la economía chilena se estaba desintegrando, las pérdidas económicas sufridas por la nación eran superiores a las exportaciones cupríferas totales de los últimos 7 años.

Ya en 1973 la inflación estaba fuera de control. Se sucedieron las manifestaciones y huelgas en contra de Allende de trabajadores, estudiantes, mineros, médicos, camioneros y pequeños propietarios. Muchos chilenos no veían que sus políticas funcionaran. Se recrudeció la violencia entre partidarios y detractores del presidente. La sociedad chilena se polarizó en extremos irreconciliables; y todo se sumó a las cuestiones ideológicas para que algunos militares se decidieran a actuar.

Es aquí donde entra Pinochet. Aunque ayudó a acabar con otros intentos de golpe de Estado anteriores y era considerado apolítico por el público; en realidad odiaba a muerte las políticas marxistas de Allende. Dio un golpe de Estado el 11 de septiembre de 1973 (Ni un mes había pasado desde su nombramiento); con el apoyo de las Fuerzas Armadas, el Tribunal Supremo, los sectores chilenos más conservadores; y el apoyo tácito aunque no directo de los Estados Unidos de Richard Nixon; el primer país en reconocerle a través de su secretario; Henry Kissinger. Allende murió suicidándose (Aunque la izquierda insista en su asesinato) en el bombardeo y asalto militar golpista al Palacio de la Moneda; sede del presidente chileno.

Una junta militar presidida por el general Augusto Pinochet Ugarte tomó las riendas del país en 1973 y gobernó el país con mano de hierro hasta 1990; año en el que la democracia volvió a Chile.
La represión fue brutal. Las violaciones de los derechos humanos, continuas durante, al menos; los primeros años de la dictadura. Diferentes comisiones por la verdad dan cifras de alrededor de tres mil muertos y más de treinta mil torturados; incluyendo mujeres, niños y ancianos; sin contar los miles de tristemente famosos; desaparecidos. Otras cifras tienen en cuenta las represiones de la junta posteriores al golpe, lo que hacen elevar el número a más de treinta mil muertos. Se prohibió toda actividad política, se restringieron los derechos civiles, se disolvieron las milicias populares y el Congreso; y miles de personas (Se calculan unas doscientas mil) hubieron de exiliarse; especialmente los de tendencias más progresistas. La represión, principalmente a través de la hoy infame DINA (Dirección de Inteligencia Nacional); fue tan dura que incluso acabó por poner en contra a la Iglesia Católica, partidaria en un primer momento, del golpe en contra de un marxista.
Una vez en el poder; el dictador debió hacerse cargo de la devastada economía del país.
 Pinochet no era estúpido: Sabía que, para mantenerse en el poder que había tomado con un golpe de estado; necesitaba mostrar tanto para el interior como el exterior del país (Ni los EEUU se quisieron asociar directamente mucho con él después del golpe, ya que Allende había quedado como mártir); que éste había sido necesario y qué mejor forma de hacerlo que tener éxito en la economía; destrozada tras años de crisis y vaivenes políticos. No funcionó.

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De izquierda a derecha; Milton Friedman y Friedrich Hayek
Pinochet recurrió a una serie de economistas chilenos, estudiantes de la Universidad de Chicago (El centro académico de lo que hoy conocemos como “neoliberalismo”); los hoy popularmente conocidos como Chicago boys; que iniciaron una terapia de choque brutal de aplicación de medidas neoliberales, de la mano de las ideas monetaristas de Milton Friedman y austríacas de Friedrich Hayek (Representantes de la Escuela de Chicago y la Escuela de Austria; corrientes principales del neoliberalismo moderno).
[Nota: El Ludwig von Mises Institute (Del que extraigo el enlace sobre la Escuela Austríaca) no es una fuente fiable de conocimiento económico en general. Si lo coloco allí; es por que, siendo este Instituto el enlace austríaco por excelencia; será capaz de proporcionar una visión detallada sobre las ideas principales de esta Escuela. Se recomienda discreción]
Ya anteriormente, durante el gobierno de Alesandri; estos economistas habían intentado colar sus ideas en el gobierno chileno. Así; en 1970 presentaron El Ladrillo (Bautizado así por lo grande y pesado que era); un documento de 189 páginas, el; Programa de desarrollo económico; que fue rechazado por ser extremadamente radical (Y recordemos las simpatías de Alessandri por el liberalismo).
Pero, como; la segunda es la vencida; tuvieron éxito con Pinochet quien lo aplicó como base de su nueva política económica.
En principio; hay que saber que la dictadura pinochetista está dividida en dos períodos muy marcados: El primero es el comprendido entre 1973 y 1982; en el que los neoliberales dieron rienda suelta a sus ideas; creando un caos económico, y el segundo;  entre 1982-1990; en el que los neoliberales detuvieron sus medidas más radicales; viendo que estaban dirigiendo cuesta abajo y sin frenos a la economía chilena. A este segundo periodo se le suele llamar, significativamente; neoliberalismo pragmático. Es este segundo periodo el que vio algunos éxitos en economía... éxitos que fueron aprovechados por los partidarios mundiales del neoliberalismo (En EEUU y Gran Bretaña; sobre todo) como herramienta propagandística de sus supuestas bondades y para atacar al comunismo. Recordemos que era plena Guerra Fría. Los marxistas y ultraizquierdistas centran sus críticas en el primer periodo, sobre todo; pero aquí veremos los dos. Al primer periodo se le suele llamar, sobre todo en Chile primer milagro chileno y al siguiente, tras la crisis de 1982-1985; segundo milagro chileno.  Muchos economistas se reúsan a llamar al primer período; milagro; por mucho que así lo llamara Friedman; interesadamente. En cuanto al segundo; hubo algunos éxitos económicos pero como con el milagro español de Franco; está cargadísimo de intereses ideológicos y políticos.

Como ya dije; los Chicago boys implementaron una serie de medidas en el primer periodo de la dictadura (1973-1982) que se suelen calificar en literatura académica como de “terapia de shock“. Intentaron reducir el gasto público un 20%, despidieron al 30% de los empleados públicos, aumentaron el IVA (Impuesto al Valor Agregado; un impuesto a la transferencia comercial de bienes muebles), bajaron los salarios (Especialmente los de los sectores obreros), privatizaron la inmensa mayor parte de las empresas estatales y acabaron con los sistemas de ahorro, préstamos de vivienda; y pensiones públicas.
Para mucha gente; el infierno en la Tierra.

Al contrario que el gobierno de Allende; los Chicago boys postularon en su Ladrillo la necesidad de la apertura del mercado interno, aranceles bajos y uniformes, el fin de los controles de precios y los subsidios. En el área de las políticas públicas el documento formó la base de las iniciativas tendientes a reforzar el papel en la economía del sector privado, es decir; la entrega al sector privado, en condiciones de competencia; de diversas áreas de la economía, como el de la energía eléctrica, el agua potable, las telecomunicaciones, el sistema de pensiones, entre otros. Básicamente; se revirtieron las nacionalizaciones de Allende. También se puso énfasis en la necesidad de orientarse a los mercados de exportación, dada la abundancia de recursos naturales y que el mercado interno era reducido… por decirlo amablemente (El pueblo chileno de la época tenía poco poder adquisitivo y más aún que perdió al inicio de la dictadura; era muy pobre y no podía consumir ni, por tanto; levantar económicamente a la nación desde dentro; ese problema continúa hoy en día; y no poco). Resumiendo: Privatizaciones de empresas públicas y eliminación de ayudas y subsidios. Otros efectos muy perniciosos: La libre flotación del escudo (Que luego se vieron obligados a cambiar al peso); la moneda de la época… y el hecho de que incrementaron los impuestos; al contrario de lo que sus ideales dictan.
¿Qué efectos tuvo todo aquello? Terribles. El Producto Interno Bruto (PIB) cayó un 12%; la tasa de desempleo subió inicialmente hasta el 16% y posteriormente al 20% (En un país con una alta necesidad de mano de obra para sacar las materias primas) y el valor de las exportaciones se redujo en hasta un 40% (Por la competencia exterior). Se produjo una carestía inmensa en el país; más acuciante aún teniendo en cuenta que se estaban eliminando, simultáneamente; los programas de ayuda social. El personal cualificado emigró en masa en busca de mejores oportunidades y sueldos. El dinero circulante, el líquido; escaseó sobremanera. Uno de los efectos que más ocultan los neoliberales de esta época es la gran cantidad de cierres de pequeñas y medianas empresas; muchas de ellas el único ingreso de familias enteras, que desaparecieron en quiebras masivas aplastadas bajo el peso de gigantescas deudas. Empresas con más de medio siglo a cuestas y una larga tradición y raigambre; tuvieron que cerrar; dejando montones de desempleados que, a su vez; tampoco podían comprar; perpetuando la situación. La dictadura se esforzó sobremanera en ocultar las imágenes de grandes cantidades de desempleados que buscaban trabajo en las plazas de pueblos y ciudades; como sucedió en la España de la posguerra.

También hubo otros efectos muy, muy desagradables y contraproducentes: Las grandes empresas sí subsistieron; pero gracias a la reducción de sus plantillas de trabajo y la rebaja de salarios. Muchas de estas situaciones se prestaron a abusos de empresarios sin escrúpulos. A ese abuso se prestó, cómo no; el hecho de que ya no existían sindicatos que pudieran defender los intereses de los trabajadores porque los había eliminado la dictadura por su asociación marxista y/o de oposición a las élites partidarias del golpe y que solían ser grandes empresarios y propietarios. Aquellos que conservaron sus empleos debieron soportar recortes en sus sueldos, peores condiciones laborales (Como mayores o peores horarios), los sueldos sectoriales descendieron bruscamente (Como el minero); y el abuso empresarial fue la tónica de este periodo.
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Otra nota curiosa es que tanto en el sector público como en el privado; los altos puestos claves fueron ocupados por oficiales del Ejército, Aviación o Marina y la dirección de las empresas privatizadas que anteriormente fueron estatales pasaron a manos de partidarios de la dictadura; principalmente los Chicago boys.
La consecuencia más grave que tuvo todo esto fue un brusco deterioro social, las clases medias y bajas se empobrecieron tras un progresivo descenso de su poder adquisitivo, lo que provocaría una gran brecha en la distribución de la riqueza, que se mantiene hasta el día de hoy. Trataremos esto más detalladamente.
Como resultado; volvieron los cacerolazos; esta vez en contra de Pinochet. Como es natural; el dictador empezó a asustarse.
Vale la pena preguntarse entonces...¿Por qué Milton Friedman habló en su columna del Newsweek del 25 de enero de 1982 del; milagro chileno?

Obviamente; Friedman necesitaba agarrarse a un clavo ardiendo si no quería mostrar que sus propuestas no funcionaban. Él no iba a criticar sus consejos; los que él dio a Pinochet. Friedman se refirió al único éxito constatable del primer periodo de los Chicago boys: El control de la inflación. Y el único palpable para el ciudadano medio; a decir verdad.

En esta empresa le ayudó el que no se conocían de primera mano los datos globales de la economía chilena; recordemos. Tampoco señaló en otros artículos que ya en el mismo año 1982 la inflación repuntó a un 20,7%.

 Esto que voy a decir no se sabía antes ni se tenían tampoco las técnicas monetarias tan finas que tenemos hoy en día; pero… bajar una inflación del 508% al 30% o al 10% es en realidad muy sencillo. Basta con mantener el país en calma y firme aunque sea a punta de pistola (Caso de la dictadura pinochetista). Para que lo entiendan más fácilmente: Hoy día todo economista sabe que si la inflación está en hiperinflación (Más del 50%) o tan alta (Más o menos en torno al 10%) es por causas extraordinarias, no normales (Como, por ejemplo; un gasto público desbocado o una impresión masiva de dinero como lo que hizo Allende, una guerra, un conflicto; etcétera.). En circunstancias normales es más difícil y tiene más mérito bajar la inflación de un 3% a un 2% que bajarla de 500% al 100%, por ponerles un ejemplo.
Otra cosa que no señala Friedman o se le “olvida” es que para reducir la inflación… el gobierno de Chile tuvo que causar una devaluación interna con sus medidas de austeridad. ¿Alguna cuestión más? Que un mínimo de un 9,5% no es para estar orgulloso. España tuvo de máxima histórica en el siglo XX de un 26% durante UN año (1976).
Volvemos a repetir lo que dije en anteriores apartados: Todo economista tiene que tener en cuenta TRES indicadores básicos; crecimiento económico, inflación; y desempleo. De esos tres; lo normal es tener DOS bien porque es extremadamente difícil tener los tres a la vez. El crecimiento no se discute (Si no hay riqueza; no hay nada que repartir); así que sólo te queda elegir entre controlar la inflación o el desempleo. Allende controló el desempleo (En torno al 5%); pero la inflación se le desbocó (En torno al 700% extraoficialmente al final de su mandato). Los Chicago boys controlaron la inflación momentáneamente (Veremos que luego volvió a aumentar); pero el paro se les desbocó… las cifras de desempleo chileno rondaron desde entonces un abominable 20% oficial (Extraoficialmente fue mucho más). Los Chicago boys eligieron lo que, como ya dijimos; suelen elegir los neoliberales: Que el dinero no pierda valor.
Bueno… ¿cómo consiguieron frenar la inflación los Chicago boys? Con una serie de técnicas monetarias; algunas de ellas de dudosa calidad moral.
El sistema monetario fue cambiado a la moneda Peso; desvalorizando el anterior Escudo (Eº). En aquella época; el valor de lo que en Chile se llamaba Unidad de Fomento (Una medida de cuenta creada por el presidente Eduardo Frei para equiparar los ahorros, los seguros, las pensiones y los sueldos a la inflación) se reajustaba el primer día de cada trimestre según la variación del IPC del trimestre anterior. El Decreto Supremo Nº 613 del 14 de julio de 1977 estableció que su valor se reajustaría en forma diaria a partir del 1 de agosto de dicho año. Uno de los indicadores más simbólicos, el precio del dólar, fue establecido a tasa de cambio fija, en 39 pesos; y se mantuvo estable hasta iniciada la década de 1980. Esta operación de reajuste sería una de las bases de la transformación económica. Dicha medida favoreció en un comienzo a la construcción que se encontraba paralizada, y a la clase media quienes adquirieron viviendas con un valor de UF de apenas $5.000, pero que cinco años más tarde subiría a más de cinco veces su valor inicial dejando una estela de deudores hipotecarios en la ruina y descrédito al no poder pagar los elevados dividendos. En la práctica, una burbuja inmobiliaria, vaya. Posteriormente, los neoliberales tuvieron que agachar las orejas y crear un programa de vivienda protegida sufragado con una cuota llamada Serviu.

Los resultados iniciales fueron tan rematadamente malos que los Chicago boys tuvieron que cambiar gran parte de sus propuestas por algunas menos agresivas después de 1982 (El neoliberalismo pragmático; recordemos).

Veamos el siguiente gráfico del PIB que mide el crecimiento económico (Mas no otros aspectos de la economía; como veremos mas adelante). Observamos una caída brutal los primeros años de la entrada de los Chicago boys y un relativo aumento por encima de la media de Latinoamérica hasta alcanzar un punto no muy pronunciado por encima de esa media… hasta el año 1981 en el que el PIB cae estrepitosamente a unos niveles infernales. Los Chicago boys hablan
Índices de PIB: comparativa entre Chile y la media sudamericana. Años 1971-2007.
Fuente: División de Estadística de las Naciones Unidas
del boom de estos años. A lo que yo añado: Si eso es un boom; que se levante O’Higgins de la tumba y lo vea; porque ni para mí ni para nadie con dos dedos de frente, eso es ningún boom serio. Les recuerdo que Friedman habló de milagro chileno en 1982… la caída estrepitosa fue en 1981-1982. Debió haberla mencionado, más aún cuando según la gráfica, llevaba cayendo sostenidamente desde 1977. Y no lo hizo.
Los neoliberales aducen que, con toda la “terapia del shock”; se experimentó un crecimiento económico entre 1975-1981 muy considerable; superando incluso la media sudamericana. ¿Qué es lo que pasó? ¿Cómo aumentó ese PIB? Tras la caída inicial de las exportaciones; el abaratamiento de las materias primas por la bajada obligatoria de sueldos de los obreros y la apertura (Con aranceles bajos) a los mercados internacionales; hizo que las exportaciones, especialmente la riqueza nacional chilena por antonomasia; el cobre (Que contaba por más de la mitad de los ingresos gubernamentales de la época; cosa que también se les olvida mencionar a los neoliberales); volviera a despegar. Pero… en 1981-82; una crisis regional, la crisis de la deuda latinoamericana (La; Década Perdida) que devenía de la Crisis del Petróleo (Ocasionada a su vez por un complot árabe contra el Occidente pro-israelí); causó el desastre. Aunque la crisis provenía de fuera; Chile quedó especialmente desprotegido ante esta crisis internacional por su excesiva dependencia del mercado externo, el excesivo endeudamiento privado (El crédito doméstico subió de 25%, en 1976, al 64% del PIB en 1982); y la fijación del dólar (A un tipo de cambio fijo; sobrevalorándolo artificialmente). Todo ello provocó una de las crisis más profundas que afectaron a la nación en su historia. Ésta provocó una caída del PIB de un 13,6% (La caída más alta registrada en Chile desde la crisis de 1929), un notable incremento del desempleo con tasas en torno al 20% por varios años; y la quiebra e intervención de numerosos bancos e instituciones financieras (Fue intervenido el 60% del mercado del crédito). La agricultura chilena (Salvo algunas frutas y la silvicultura) sufrieron una severísima contracción. En un contexto de falta de libertades civiles y de constantes violaciones de los derechos humanos; la mala situación económica disparó las protestas callejeras de las que ya hemos hablado contra el régimen; que se extendieron con mayor o menor intensidad hasta fines de su mandato. Al contrario que Allende, que había más o menos blindado a Chile contra los vaivenes de las crisis especulativas exteriores; los neoliberales habían dejado a Chile en extremo vulnerable (Bajos aranceles, precios baratos en las exportaciones, dependencia del mercado exterior, abandono del interior; reducción del poder adquisitivo interno…). Allende se estaría riendo en su tumba.
No es ningún milagro. A ese crecimiento repentino y momentáneo; en Economía, se le denomina; efecto rebote. En el caso de Chile; con respecto a la mala gestión de Allende.

Otra cuestión en extremo relevante para esta cuestión es...que el crecimiento económico no implica una funcionalidad general de la economía. El PIB no lo es todo. Empecemos por lo básico: ¿Qué es el crecimiento económico? Hay mucho payaso por ahí diciendo que es el incremento del consumo; o alguna idiotez semejante. El caso; es que en realidad determina el aumento del valor de los bienes y servicios en una economía. Es decir; de la utilidad marginal que pueden tener para los agentes en el mercado. En la actualidad; se lo mide en función del incremento de PIB, esto es; la cantidad de dinero en dólares  que un país alberga. Sin embargo; el que esta cantidad de capital se incremente; no implica mejorías generales para la población, estabilidad, un mejor nivel de vida, mejor educación o salud; y por ahí sigue la lista. Esto depende en buena medida de la forma en que se administre el dinero.
Pongamos un ejemplo: Nigeria ha tenido incrementos en su PIB de en torno al 6,5% desde 2005 a 2014; un milagro económico como el de Chile. Por encima de la media africana.
Entonces… ¿Cómo es que vemos hambrunas y necesidad en el país africano? ¿Por qué tiene un nivel de vida peor que el de la Libia de Gadaffi? ¿No ha aumentado terriblemente su Producto Interior Bruto como en Chile? ¿No deberían ser más ricos los nigerianos?
La respuesta a estas interrogantes ya la dije: Cuando se producen incrementos elevados de PIB; no tiene que ser necesariamente que vaya bien el conjunto de la economía nacional, o que ésta se esté manejando bien. Ese aumento puede ser que se deba a factores como que han aumentado las exportaciones repentinamente de un recurso que ha aparecido (Como el petróleo; en Nigeria, o el cobre; en Chile); o que ahora logro vender masivamente tras el abaratamiento de ese producto bajando los aranceles y reduciendo los sueldos, los costes laborales; y la inflación a golpe de látigo.
Eso, mas que milagro económico; es alto y evidente espejismo económico para cualquiera que lo analice objetivamente.
Recordemos que aumento de crecimiento económico no significa necesariamente distribución y reparto de riqueza (Por eso, en Economía; se las mide por separado: Índices de PIB e índice GINI). Un país puede aumentar sus números macroeconómicos y dar la apariencia de que su población se está volviendo más rica, cuando en realidad lo que puede significar es que se está volviendo más rica una parte de esa población (Los dueños de las grandes empresas y consorcios privatizados y los recursos mineros; por ejemplo).
El ministro de Economía y Hacienda, Sergio de Castro; rechazó una devaluación competitiva del Peso incluso en 1982; a pesar de la cada vez mayor tasa de bancarrotas empresariales; afirmando que sólo los más fuertes y mejor adaptados deberían sobrevivir. Pero con una crisis financiera y económica rampante esa posición se volvió cada vez más insostenible; y tuvo que dimitir. Uno por uno; todos los Chicago boys fueron sustituidos. Economistas más pragmáticos tuvieron que socializar (Véase; rescate) a los bancos chilenos más grandes en 1982; y a otros siete más en riesgo de quiebra inminente en 1983. El Banco Central de Chile tuvo que socializar gran parte de la deuda externa. El gasto público llegó, con todo ello; a superar el 34%; cifra superior incluso a la que se alcanzó bajo el gobierno de Allende. Los críticos se reían de la situación, refiriéndose a ella como; el camino de Chicago hacia el socialismo.
Cómo sorteó Chile semejante crisis (La de 1982)? Pinochet pegó un puñetazo en la mesa; y apartó a los Chicago boys de la dirección directa de la economía durante un par de años aplicando medidas keynesianas. Pinochet llamó al economista Luis Arturo Escobar Cerda y éste empleó medidas contrarias y enemigas a las de los monetaristas Chicago boys para salir de la crisis: Devaluó la moneda en un 23,6% y decretó un arancel parejo del 35%, aumentó el gasto fiscal, desarrolló planes en el terreno social y en obras públicas, decretó bandas de márgenes de precios para alimentos básicos; y un tipo de cambio flexible. El mismísimo Milton Friedman llegó a reñir a sus antiguos alumnos por haber hecho algo tan evidentemente desastroso como un tipo de cambio fijo con respecto a una moneda mucho más fuerte (El dólar).
No obstante; no pasó mucho antes de que el dictador volviera a colocar en sus puestos a los Chicago Boys...
Ridículo. Un absurdo esperpéntico; rocambolesco: Un dictador aparta a unos liberales para aplicar medidas intervencionistas mientras dura la crisis que ellos causaron; y cuando las aguas se calman … ¡Los vuelve a instalar! ¿Por qué? Porque los Chicago boys obtenían más ganancias para la élite del país… y, vamos a admitirlo; una vez pasado el peligro de la recesión; Pinochet podía manejar a los descontentos sometiéndolos por la fuerza.
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Hernán Büchi
Pero volvamos a la objetividad científica: Una vez pasada la parte más cruda de la crisis; se volvió al sistema neoliberal con el nuevo ministro de hacienda; Hernán Büchi en 1985 el cual, con reformas menos ortodoxas (Para ser neoliberales) que sus predecesores; lograría revitalizar la economía. A esto se le conoce como el segundo milagro chileno. Los neoliberales acabaron reconociendo implícitamente que sus medidas NO funcionaban: Se dio paso al neoliberalismo pragmático; que duró hasta 1990.
Para conseguir la reactivación; Büchi adoptó varias medidas mas o menos criticables:

Para empezar; una fuerte reducción del gasto en el sector público; con medidas como rebajar el gasto social y las jubilaciones. Estas medidas continuaron sin tener un efecto positivo. Mas bien lo contrario. La población chilena se siguió viendo afectada gravemente. El mercado interno chileno continuaba sin tener un buen poder adquisitivo.
Aquí, muy astutamente (Todo hay que decirlo); llevó a cabo una política de devaluación del peso en función del dólar muy fuerte; tal que sobrepasase la inflación. De esta manera, con el dólar alto; se favorecían las exportaciones y se restringían las importaciones.
Continuó con las privatizaciones de las empresas que seguían siendo estatales: Empresas del acero (CAP), eléctricas (Enersis, Endesa), comunicaciones (Entel, CTC), azúcar (IANSA), las líneas aéreas, Laboratorios Chile; y muchas otras. Ni que decir tiene que muchas de estas empresas se pusieron a precio de risa; y fueron adquiridas por amigos y dirigentes del gobierno. Dichas privatizaciones, sin embargo; se realizaron fuera de toda fiscalización, sin bases de licitación y bajo una completa falta de transparencia; lo cual provocó un gran perjuicio económico a los intereses del país; en lo que la investigadora María Olivia Monckeberg denominó: El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno. Se estima que en dichas operaciones el Estado chileno perdió el equivalente a; 222 millones de dólares, de hecho, según la Contaduría General de la República; sólo la privatización de CAP significó pérdidas para el Estado de 706 millones de dólares, y la de ENDESA 811,5 millones. Entre los principales beneficiarios de estas operaciones se encuentran el entonces yerno de Pinochet Julio Ponce Lerou, Roberto De Andraca, José Yuraszeck, los grupos de Hurtado Vicuña (Vaya nombre...), Fernández León; y el grupo Penta de Carlos Alberto Délano.
Büchi también inició la privatización de los bancos intervenidos por el gobierno durante la crisis. Una vez más; una medida...cuestionable. Elneoliberalismo dicta que se dejen caer en la quiebra los bancos fallidos; pero lo que se hizo fue rescatarlos con fondos públicos y, una vez saneados; ponerlos a la venta.
Otra medida, mucho, mucho más eficaz; fue decretar el control de las tasas de interés por el Banco Central y ya no por el mercado. Esta táctica, aplaudida por los monetaristas y reconocida como eficaz (Aunque lógica y que se debería haber llevado a cabo antes) por keynesianos e intervencionistas fue, sin embargo; muy criticada por los austríacos; quienes la veían como una “claudicación” o reconocimiento oficial por parte de sus hermanos liberales de que el Estado debía controlar los tipos de interés de la moneda en vez de dejar que compitiera libremente (Con las crisis e inflación que eso conllevaba).
Otra de sus medidas relevantes; fue el descenso controlado de los aranceles. Büchi vio (Tampoco había que ser muy listo) que la eliminación de los aranceles de manera radical no había sido, ni con mucho; una medida eficaz al contrario de lo que planteaba, románticamente; la teoría económica neoliberal: Había que llegar a acuerdos recíprocos con los países de otros mercados y no dejar abiertas la puertas a que entrara de sopetón una oleada especulativa o los efectos de crisis inversionistas exteriores. Una medida eficaz; pero contraria a sus ideales… y que se debió adoptar antes aunque fuera una medida keynesiana. El gobierno chileno, con el apoyo estadounidense; comenzó a abrirse a las organizaciones económicas mundiales (Hoy día, por ejemplo; Chile es miembro de la OCDE).
El resultado de esta gestión fue el retorno al liberalismo económico que implantaron los Chicago Boys; pero de una forma mucho; mucho más controlada; sin el dogmatismo que le imprimieron sus antecesores; y un crecimiento económico que llevaría a Chile a duplicar su PIB en el lapso de diez años.

Dicha política económica fue ya seguida durante todo el régimen militar, y, sin ninguna modificación sustantiva; también por los gobiernos que le han seguido. Es notable que los cuatro gobiernos sucesivos, de la Concertación de Partidos por la Democracia, coalición de centro-izquierda; han proseguido con dicha tendencia; habiendo privatizado la operación de los puertos e introducido concesiones al sector privado en carreteras y aeropuertos. Pero eso ha sucedido también en países como España; donde aun a pesar de haber gobernado partidos supuestamente de izquierdas, como el PSOE; se comenzaron las campañas de privatizaciones de empresas públicas. Los partidarios del punto de vista de Friedman se defienden señalando que sus políticas no habrían sido tan nefastas si cuando llegó la democracia no revirtieron en gran medida la política económica realizada durante la dictadura. Durante el desarrollo de los años 1980 y 1990 se extendió este sistema (Más bien parte de este sistema) por el mundo; primero por gobiernos conservadores como los de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, pero después de la caída del comunismo también por una buena cantidad de países, incluidos los antiguos comunistas de Europa del Este; en busca de un mayor crecimiento económico.
Ahora (De nuevo): Que un país suba su PIB no implica que suba el poder adquisitivo de sus habitantes. Esto es; Chile pudo aumentar su riqueza global (Que es lo que mide el PIB) en este segundo periodo del neoliberalismo pinochetista pero si su pueblo, el pueblo llano; el conjunto de la población; ni huele esa riqueza (Porque no le llega, se la quedan los ricos, la minoría de la población, los dirigentes y gobernantes)...es mas inútil que las estadísticas del gobierno del gobierno de Corea del Norte.
Vuelvo a insistir en que el problema básico del neoliberalismo no es que no conduzca al crecimiento; sino que para el daño que produce (Principalmente el empobrecimiento del conjunto de la población); no compensa tan poco crecimiento ni, por supuesto; un crecimiento que conlleva tan poquísimo reparto de la riqueza.
Ésa es la otra gran conclusión del análisis científico económico de este periodo: Chile siempre estuvo por debajo de su potencial de crecimiento económico.
Esto es; de haberse desarrollado completamente su economía en unas condiciones normales; su PIB debería haber sido incluso mayor (Y mejor repartido entre el conjunto de la población). Chile creció a pesar del neoliberalismo, no gracias al neoliberalismo. Países tan dispares como Canadá, Taiwán, Corea del Sur, Finlandia o Dinamarca; experimentaron mejores índices de crecimiento, control de inflación y desempleo sin necesidad de implementar ni un neoliberalismo desaforado; ni tan siquiera una dictadura plena. Otra cuestión de la que se olvidan los partidarios del neoliberalismo; es que el crecimiento económico se produce sí o sí cuando un país no es pobre en recursos y la estabilidad está garantizada (Sea pacíficamente o a la fuerza). El gobierno de Franco también se preciaba de haber logrado un crecimiento económico a lo que cualquier economista debería añadir que el crecimiento económico está garantizado si antes de ti no había más que caos y tú impones a la fuerza una estabilidad de larga duración: Eso no tiene mucho mérito. Si antes de ti no había apenas actividad económica y te pones a hacer algo, por poco que sea; va a aumentar el crecimiento económico. El mérito reside en crecer económicamente cuando el país ya está industrializado. Poco se creció en España para la cantidad de años que estuvo Franco en el poder; o en Argentina durante la última dictadura. Lo mismo va para Chile. Es el mismo argumento que utiliza Bill Gates cuando dice que le renta más invertir en caridades en Perú o en Malí que en Argentina o Bulgaria; por que con mil dólares de caridad o beneficencia hace mucho más bien (Más medicinas, más creación de trabajos; más comida) en los primeros países que en los segundos. No es ningún “milagro”.
Así pues y resumiendo: Las políticas económicas desarrolladas por los Chicago boys e implementadas por la junta militar causaron al principio una caída de varios indicadores económicos; especial y principalmente para las clases más bajas. Entre 1970 y 1989; hubo gigantescos recortes en los ingresos y en los servicios sociales. Los sueldos descendieron en torno a un 8%. Las rentas familiares en 1989 quedaron a un 28% de lo que habían sido en 1970; y los presupuestos para educación, salud y vivienda; cayeron un 20% de media. Como ejemplo ilustrativo: En 1990 se inició el desmantelamiento de la educación pública. Actualmente la cobertura educativa pública en Chile es de en torno a un 30%. Corea del Sur, un país netamente desarrollado; tiene un 98%; mientras que en Chile un 70% de los estudiantes universitarios se ven obligados a emplear la educación privada. A todo ello hay que añadir un incremento masivo del presupuesto y gastos de Defensa (Un 120% entre 1974-1979). Como consecuencia de todo ello, el desempleo aumentó terriblemente; llegando como ya dijimos a un 26% de media durante la crisis de 1982-1985; y alcanzando incluso un 30%; especialmente en el sector público.
Lo cortés no quita lo valiente: Las "bondades" del neoliberalismo chileno

A ver: Esto que voy a decir a continuación puede sonar un poco a justificante del neoliberalismo. Nada más lejos de mi intención. La inmensa mayor parte de las personas se empeña en pensar en términos de “blanco o negro”, “amigo o enemigo”; a la hora de definir su postura hacia algo. En este caso; el análisis del neoliberalismo. Muchas personas quieren ver en este modelo económico o la perfección encarnada o, más frecuentemente aún; al Demonio con tridente y cuernos. Lamento decir esto pero;  en la vida, y menos aún; en algo como lo es el estudio del comportamiento humano, tan volátil, lo que incluye la Economía (Y otras ciencias sociales); no suele haber “blancos o negros”; sino una escala de grises. Es cierto que la aplicación del neoliberalismo en países como Chile tuvo algunas repercusiones beneficiosas; especialmente a niveles macro y más especialmente aún cuando dejó de ser tan radical: Aumento del PIB, apertura al mercado y las organizaciones económicas exteriores (OPEC, OCDE), modernización financiera; etcétera.

Políticas económicas gubernamentales después de la dictadura

El porcentaje de la población chilena que vivía en pobreza se dobló entre 1973 y 1990. El innecesario radicalismo de la; “terapia de choque” de finales de los años setenta; causó un desempleo masivo; desigualdades extremas en la distribución de ingresos; y un daño socio-económico más que severo.
En 1990, cuando terminó el gobierno militar;  las nuevas autoridades democráticas calcularon unos cinco millones de pobres y constataron la desigual distribución del ingreso que obligaba, en palabras del entonces presidente Patricio Aylwin; a impulsar una política de “crecimiento con equidad”; como contrapartida al modelo económico neoliberal impuesto por los militares.
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Patricio Aylwin
La frase; “El mercado es cruel”; del presidente Aylwin al inicio de su mandato fue un resumen icónico del período. El crecimiento con equidad ha sido, también; un objetivo y una deuda para las administraciones siguientes: Eduardo Frei, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet.
Los diferentes gobiernos democráticos de la llamada; “era de la Concertación”; han logrado bajar la tasa de pobreza de un 45,1% en 1987 a un 20,6% en el año 2000. Todos esos gobiernos evitaron un cambio radical económico en favor de un; "cambio en continuidad”. Se aumentó el gasto público de índole social, se modificaron los ingresos fiscales con una reforma de los impuestos más equitativa y, en 1990; se modificaron las leyes laborales que permitieron el regreso de los sindicatos; con los que se pactó un aumento progresivo de los sueldos del 28% hasta 1993. También se endurecieron las condiciones para solicitar préstamos al extranjero; incluso cargando con impuestos los préstamos en moneda extranjera; todo ello con el fin de volver a establecer controles sobre transacciones del capital y evitar los efectos de burbujas especulativas (Y fugas).
Gran parte de la; “buena fama” del neoliberalismo en Chile; se debe a la paciente gestión de los gobiernos de la nueva democracia; que debieron luchar contra las desigualdades sin mermar el crecimiento económico mientras aún continuaba una desconfiada tutela militar. El principal problema del Chile de hoy, sin embargo; continúa siendo una herencia pinochetista: La desigualdad económica. La inmensa mayoría de los medios de  producción y la riqueza de Chile están en manos de muy pocas familias; la fuente de riqueza de muchas de ellas residió en sus lazos con la dictadura de la junta militar.






Bibliografia

1 Una breve historia del neoliberalismo-David Harvey (2005)
2.Celso Furtado. Subdesarrollo y estancamiento en América Latina.
3.Klein, Naomi. La doctrina del shock [Infaltable]

Fuentes informáticas
1.El blog del economista español José María Gallardo: https://chemazdamundi.wordpress.com/el-neoliberalismo-contrastado-2/

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